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lunes, 27 de febrero de 2012

SÓLO CONTORNO VAGO

Le pregunté a la brisa:  dime ¿de dónde vienes?
¿Dónde vas, con qué fines?
Susurró entre las ramas:
sacudimientos verdes, bullicio de las aves...
no entendí la respuesta.

Al tiempo pregunté: ¿quién te gobierna?
¿Adónde va tu carga de milenios gastados?
Velozmente pasaba;  tronaron las campanas.
No entendí la respuesta.

Le pregunté a mi sombra: ¿por qué no entiendo nada?
¿Quién eres tú que, mía, sólo contorno vago,
siempre unida me sigues pero de mí te apartas?
Se señaló a sí misma. Oblicua estaba y negra;
ni el tiempo ni la brisa la rozaban;  serena.

Bullicio entre las ramas; sombra del árbol solo,
oblicuidad oscura fundida con la mía.
Las sombras de las aves que veloces pasaban,
alas de brisa y tiempo. El sol, en llamaradas;
la tierra, todo luces; cada terrón, su sombra
sesgada, negra, en calma, lentamente rotando
No entendí la respuesta.

lunes, 6 de junio de 2011

LA PRIMAVERA ES DEBIL

La primavera es débil, limpia, sola.
Vibraciones del aire que se aviva,
que se desvela y bulle.

Indescriptible verde los trigales
cuando el sol soñoliento se levanta,
envuelto aún en cobertores malva,
sobre el borde rasgado de la sierra.
(Planicie que los hielos y los soles
mortifican;  las brumas sobre el Tormes,
cenicientos tendales.)

Entre sueños, Alba en las albas, lenta.
El torreón del castillo, huella, dedo
señalando los rancios esplendores.
Ah, sí, el pasado con sus turbias redes...
Otro abril, otros verdes, otras tierras
más allá de la mar. Y la nostalgia
de hallarse, como  trigo, germinando.

La primavera es tensa. Manantiales
que se ahondan; amargas son sus aguas.
No reflorece ya el amor rendido.

Primavera que trae despedidas
en brazadas de rosas. Remenbranzas.
Cada minuto es tiempo desatento.

ATARDECER

La vacilante tarde se curva blandamente
de tibieza y de sol desheredada.

Cobertura nubosa que bravea.
A veces una brecha:
color desperfilado
ni azul ni gris ni malva
pero púrpura débil en vislumbres
y luego negro sobre ahogados oros.

Pronto vendrá la noche. Sola noche.
Inundará la luna los campos ya segados
y mi sola pupila.
Yo cerraré mi puerta.
Ventana serán marco de brillantes estrellas.
Y sola, mi pupila contemplará luceros,
el ámbar de mi  lámpara, los libros,
y la puerta cerrada.

Y la puerta cerrada.

lunes, 30 de mayo de 2011

ROMANCE DE LA TRISTEZA SOLA

La niebla viene del  río
y va al aire que la espera.
El  aire viene del  tiempo
dulce de las azucenas
y se aquieta en la enramada
soñando con sol y siestas.

Una tristeza sin dueño
viene del alma, va al alma,
y en el camino se queda
en el rojo de la tarde
sin sueños ni sol ni esperas.

sábado, 9 de abril de 2011

BREVE NOTICIA DEL FINAL

La luna, engalanada con togas nacaradas,
alza su faz de mares labrada en claroscuros.
Ningún ave vulnera la delicada traza
del aire, periferia de vacilantes platas.

Ninguna voz que nombre. Sólo vestigio solo
de alejamientos mutuos.

                                                    1991